Enviado por swadmin el Mar, 09/13/2011 - 14:28.
MI DECISIÓN DE VOLVERME UN EMPRENDEDOR SOCIAL
Hace 5 años llegue a un punto en mi vida donde quería aplicar mis conocimientos para hacer algo bueno para mi país. Había logrado éxito en el mundo empresarial y quería aplicar mis experiencias como emprendedor para resolver un problema social.
Al investigar los muchos desafíos que afectaban a Guatemala, me di cuenta que la contaminación del agua era la causa de muchos problemas y hasta muertes en las comunidades.
A la vez, mi hermana, quien trabajaba como nutricionista en el área rural buscaba una solución para resolver el problema de agua contaminada. Por suerte un día, descubrió un panfleto sobre un filtro purificador de agua, inventado en Guatemala por el Ing. Fernando Mazariegos. Este filtro, llamado Ecofiltro, purificaba todo tipo de agua, removiendo bacterias y parásitos. Mi hermana, entusiasmada, inició un estudio con la Universidad Landivar de 1,000 familias para verificar la efectividad del filtro. El estudio duró un año, y comprobó que el Ecofiltro reducía dramáticamente la incidencia de infecciones intestinales. A la vez, el filtro contaba con una gran aceptación cultural por medio de los usuarios.
Los filtros se donaban por medio de una asociación que, por depender únicamente de donaciones, frecuentemente se enfrentaba con una falta de recursos. En el 2005, me involucre en la asociación como miembro de la junta directiva, comprometido a resolver la crisis de agua potable en Guatemala. Un año más tarde, tome el cargo de Director de Ecofiltro y empezó la aventura!
En Guatemala, muchas familias en áreas urbanas consumen agua embotellada y pagan mas de Q1,400 al año por este servicio. Yo pensaba, por Q300, una familia puede tener abundante agua pura a un bajo precio con el Ecofiltro.
Empezamos a vender Ecofiltros a familias urbanas y tuvimos mucho mas éxito de lo que esperamos. En menos de 24 meses, miles de familias se convirtieron en fieles usuarios del Ecofiltro, logrando ahorrar una buena cantidad de dinero. Con la ganancia obtenida con estas ventas urbanas, logramos reducir el precio para los más necesitados.
En la área rural, observamos como las familias gastaban en comprar leña para hervir agua. Decidimos hacer una encuesta y rápidamente nos dimos cuenta que la familia promedio, en lugares como el Quiche, gastaba casi Q150 al mes en la compra de leña. Pensamos, si las personas están gastando esta cantidad, fácilmente pueden pagar Q25 al mes por un Ecofiltro.En pocos meses, miles de familias optaron por usar el Ecofiltro en vez de leña.
Yo siempre he creído que la manera más sostenible y digna es no regalar las cosas pero ofrecer un precio justo. La única excepción sería en el caso de un hospital o escuela. Las veces que hemos regalado filtros en el pasado, no se han cuidado o apreciado de la misma manera, e incluso hemos afectado negativamente la dignidad de la persona.
Al comprar un Ecofiltro las familias logran un ahorro, lo cual pueden invertir en comida y educación. Es impresionante, además, ver como logran reducir las compras de medicina para infecciones intestinales!
Desde el 2006 cuando comencé como Director de Ecofiltro hemos distribuido más de 97,000 filtros en todo el país. En enero, tenemos el gran orgullo de abrir una nueva fabrica donde podremos aumentar nuestra capacidad de producción de 25,000 a 350,000 filtros por año.
Estoy muy orgulloso de que podremos llevar agua pura a millones de Guatemaltecos en una manera digna y sostenible.









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